Páginas vistas en total

sábado, 25 de marzo de 2017

El miedo y su impacto urbano

Para permitir la convivencia y uso del espacio urbano son necesarias condiciones de seguridad mínima.


México, Conacyt / ciberpasqinero

¿Qué significa vivir con miedo? Abrumados por la inseguridad y la violencia, habitantes de diversas ciudades de México cambian sus rutinas: no salen a la calle en determinadas horas, dejan de visitar sitios específicos y no permiten que sus hijos menores salgan.
En el país, 72.4 por ciento de la población mayor de 18 años considera que la entidad en que vive es insegura a consecuencia de la violencia, en tanto que 59.1 por ciento ubica la inseguridad y la delincuencia como los problemas más importantes, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre
Inseguridad Pública (Envipe) 2016.
La relación entre el miedo y el entorno urbano es analizado por el doctor Alfonso Valenzuela Aguilera, profesor investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), a partir de las distintas dimensiones
que los habitantes identifican y que están ligadas a la violencia generalizada que prevalece en varias ciudades de México y América Latina.
En el libro La construcción espacial del miedo, el autor cuestiona el uso que se ha dado al miedo como instrumento efectivo de control, incitando un estado de ánimo en la población que afecta de manera directa el uso y disfrute de la ciudad.
La obra integra parte del trabajo que ha realizado a través del Observatorio de Seguridad Ciudadana y Cohesión Social, una plataforma financiada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que contrasta la información delictiva con la percepción de inseguridad a partir del territorio, además de identificar las causas sociales subyacentes para así diseñar políticas y programas de prevención que mejoren la calidad de vida de la población.

Impacto del miedo

Valenzuela sostiene que el incremento en los índices delictivos, así como de la percepción de inseguridad en el país, ha incentivado el interés académico por la relación entre el miedo y el entorno urbano.
El análisis considera temáticas de representación, discursos, escalas y contextos basados en investigaciones empíricas que tienen la intención de explorar las narrativas y representaciones culturales que
favorecen la construcción espacial del miedo, en tanto que cuestiona el papel de las estrategias de vigilancia y la forma en que se fortalecen en torno a los grupos dominantes.
A decir del propio autor, "cuando la gente tiene miedo —hoy más que nunca— teme a manifestarse e incluso a congregarse, porque se utiliza de distintos modos, y esto afecta de manera directa el uso y disfrute de
la ciudad".

Investigación social y urbanismo

Detalla que el reconocimiento de la referida obra en la XX Bienal Panamericana de Arquitectura hace unos meses en Ecuador, habla del interés en el área de la arquitectura y el urbanismo por darle una dimensión interdisciplinar a las problemáticas sociales actuales.
"El impacto de los proyectos de arquitectura y urbanismo no alcanzaría el resultado esperado si la gente no puede utilizar espacios como parques públicos o proyectos habitacionales debido a cuestiones de inseguridad o de
violencia", señala.
Y es que, refiere, La construcción espacial del miedo toca un tema central en donde se argumenta que para permitir la convivencia y uso del espacio urbano son necesarias condiciones de seguridad mínima para que la gente pueda disfrutar de la ciudad, utilizarla y moverse libremente.
En ese sentido, el doctor Alfonso Valenzuela hace hincapié en que las disciplinas espaciales como la arquitectura y el urbanismo no pueden ser ajenas a la problemática de la inseguridad y deben considerarla como un factor central en la producción de las ciudades.
"Tenemos que construir espacios seguros, espacios articulados y tenemos que reconocer que vivimos en un medio complejo, ya no es nada más hacer proyectos bellos y funcionales sino que también deben estar insertos dentro
de la dinámica social", concluyó.

Para mayor información, escribir a aval@uaem.mx

jueves, 23 de marzo de 2017

Las aguas residuales también pueden ser herramientas para el desarrollo sostenible

Las naciones de bajos ingresos sólo se trata un 8% de las aguas residuales domésticas e industriales, un porcentaje muy pequeño comparado con el de los países desarrollados, donde un 70% de esas aguas son sometidas a tratamiento.

ONU / Ciberpasquinero

Aguas residuales como las que quedan después de lavar los platos o incluso utilizar el baño, pueden ser un recurso inestimable para satisfacer la creciente demanda mundial de agua dulce y diversas materias primas.
Este es uno de los mensajes incluidos en el Informe de la ONU sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo 2017, lanzado este miércoles en Sudáfrica, con motivo del Día Mundial del Agua.
Según ONU-Agua, en las naciones de bajos ingresos sólo se trata un 8% de las aguas residuales domésticas e industriales, un porcentaje muy pequeño comparado con el de los países desarrollados, donde un 70% de esas aguas son sometidas a tratamiento.
Daniela Bostrom, es la portavoz del Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos de la ONU.
"Si el agua no se trata y se regresa al medio ambiente esto causa toxicidad y puede afectar la biodiversidad", dijo.
La contaminación con agentes patógenos procedentes de los excrementos humanos y animales afecta a casi un tercio de los cursos fluviales de América Latina, África y Asia, y pone en peligro la vida de millones de personas. Esto contribuye a la propagación de enfermedades tropicales como el cólera y el dengue.
El Informe de la ONU sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo 2017, advierte que en un futuro próximo el volumen de aguas residuales que necesitan tratamiento aumentará dramáticamente en los países menos desarrollados y si no se toman medidas ahora, la situación podría convertirse en crítica. 
Sólo en 2012, más de 800 mil personas murieron a causa del agua contaminada.
En el reporte, ONU-Agua exhorta a reutilizar las aguas residuales, perdiendo el estigma de beber las aguas correctamente procesadas y también a verter menos.
"Las municipalidades pueden limpiar sus calles con éstos líquidos, las empresas pueden utilizarlos para sus sistemas de calefacción y refrigeración", agregó Bostrom.
Se espera que para 2020 aumente en un 50% el mercado para el tratamiento de aguas residuales destinadas a usos industriales. 
Debido a su contenido orgánico, estas aguas también son útiles como fertilizantes a nivel agrícola y sus minerales pueden ser extraídos para producir biogás y energía.
En el Día Mundial del Agua, la ONU recordó que podemos dejar de aportar al crecimiento desmedido de las aguas residuales con medidas tan simples con cerrar la llave cuando nos cepillemos los dientes.

martes, 21 de marzo de 2017

Led Zeppelin - Black Dog - Celebration Day [OFFICIAL]